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Liderar en timpos de polarización

La polarización ya no es solo política o social. También atraviesa a las organizaciones y a sus equipos. En este contexto, liderar exige algo más que experiencia o carisma. Exige criterio para decidir, capacidad para sostener el desacuerdo y claridad para ordenar tensiones.
Hoy conviven hasta cinco generaciones en la misma organización. No piensan igual. No trabajan igual. Y eso no es el problema. Cuando la gestión de personas sabe leer esas diferencias, la cultura se fortalece y los resultados mejoran. La diversidad generacional deja de ser fricción y se convierte en ventaja competitiva real. La pregunta no es cómo homogeneizar equipos, sino cómo liderarlos para que rindan mejor juntos.
La relación entre cultura organizacional y estrategia en las empresas es fundamental para el éxito. La cultura, que se refiere a los patrones de comportamiento y los supuestos compartidos en una organización, actúa como el "alma" de la empresa, mientras que la estrategia es el "plan" que guía sus acciones hacia el futuro.
El burnout afecta al 76% de los empleados, reduciendo su productividad y aumentando la probabilidad de rotación, lo que puede costar entre seis y nueve meses de salario para reemplazar a un trabajador, según la Society for Human Resource Management (SHRM).
El micromanagement es un estilo de liderazgo caracterizado por un control excesivo y una supervisión constante que perjudica la moral y la productividad de los empleados. Esta práctica limita la autonomía y la creatividad, creando un ambiente de desconfianza que puede llevar a una alta rotación y a resultados empresariales negativos.
La diversidad y la inclusión son esenciales para las empresas modernas, pero los sesgos inconscientes pueden afectar las decisiones de contratación sin que nos demos cuenta.
En el mercado competitivo actual, los equipos de alto rendimiento son fundamentales para que una empresa sea más sólida y ágil.
El fracaso de algunos ejecutivos en nuevos roles, a pesar de su experiencia y habilidades, a menudo se debe a una falta de adaptación a la cultura y procesos específicos de la empresa.
Para medir si los colaboradores cumplen con los comportamientos esperados según la cultura organizacional, se puede seguir un enfoque estructurado.
Para seleccionar al líder adecuado en un proceso de selección, especialmente en un caso como el de encontrar un nuevo Gerente de Operaciones para una planta de producción, es esencial considerar los siguientes tres aspectos clave:
En el caso de Mauricio, Gerente General de una empresa multinacional, se enfrenta a un desafío común en muchas organizaciones: la falta de alineación entre el modelo de liderazgo y la cultura organizacional.
En la era de la tecnología, digitalización e inteligencia artificial (IA), es fácil pensar que las empresas se están convirtiendo en entidades más automatizadas y menos humanas.